La depilación láser es uno de los tratamientos más solicitados, pero también uno de los que más mitos genera. Aquí separamos la información real de las creencias populares para que decidas con confianza.

¿Cómo funciona realmente?

El láser emite un haz de luz que la melanina del vello absorbe y transforma en calor, debilitando el folículo de forma progresiva. Por eso se trabaja en varias sesiones: cada una actúa sobre el vello que está en fase de crecimiento activo.

Mito: "es dolorosa"

La mayoría de las personas describe una sensación de calor o un ligero pinchazo, no un dolor intenso. Los equipos modernos incorporan sistemas de enfriamiento que hacen la experiencia mucho más cómoda que la cera o la cuchilla a largo plazo.

Mito: "con una sesión basta"

Ningún tratamiento elimina todo el vello en una sola sesión. Lo habitual es un plan de varias sesiones espaciadas para tratar el vello en sus distintas fases y lograr una reducción duradera y uniforme.

Verdad: la preparación importa

Evita la exposición solar intensa y no te depiles con cera ni pinzas entre sesiones, ya que retiran la raíz que el láser necesita. Rasurar la zona antes de la cita sí está permitido y recomendado.

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